De vez en cuando, a los discípulos de Diógenes nos da por poner un poco de orden en nuestra caótica circunstancia. Convaleciente, sin pisar la calle durante días, trío mis papeles. Sobre todo mis papeles viejos. Avanzo con lentitud. Me detengo a releer. Fotografío fotografías. Pienso que esta actividad, ahora mocito, es muy interesante. Me ayuda a recordar. Recordar y contrastar. Observo los cambios en mi escala de valores. Me interesan las emociones que puedo razonar. Hay mucho que reciclar. No sé cuándo voy a concluir esta faena. Dos días para ordenar viejas invitaciones. Hoy el día entero con viejos Correos de la Unesco.