Jesús

Jesús ha cruzado la plaza donde está la iglesia barroca de Santa Isabel de Portugal, popularmente conocida como de San Cayetano, a pleno sol, con una botella familiar de naranjada en su mano izquierda y un bastón, en la derecha. Al llegar a la fuente de la Samaritana, se ha sentado en un banco, a la sombra, y no ha dejado de mirarla.